domingo, 20 de enero de 2008

Justicia (*Hace un año)

Sentado en un separo, cigarro en mano. Los minutos pasan dejando tan sólo la estela del dolor. Como un cuerpo de acero. Crujiendo. Dolor que aparece conforme se suceden las notas de una vieja balada. La transitoriedad del radio sobre las cicatrices surgidas en escenas de terror. la fría luz de un ministerio enmascarando brillos rojos y azules, luces boreales de la civilización, signos de la velocidad fugaz de una época. Mascaras burocráticas que sólo realizan su trabajo. El olvido en el click clack perital. El horror de las fracturas y la sangre desdibujado en manchas de tinta monótonas informando eventos nocturnos, desarraigados.



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Religious Knives - Lucky

miércoles, 16 de enero de 2008

(X)

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las hojas muertas
en-sueños bajo un árbol
risas de la luz

martes, 15 de enero de 2008

77 Boadrum

lunes, 14 de enero de 2008

(IX)

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Esto es silencio en letras sobre fondo blanco, puedes quedarte cuanto quieras, cuanto necesites.

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Ahora sabes que no es silencio en realidad-
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{Espejo}

Apresurado para obtener respuestas atravezaba las calles como un bandido, pero era yo quien perdia su alma a cada instante y mi sombra se perdía en la misma medida. A cada paso me fundía con la obscuridad pues buscaba devenir noche.

Podía sentir la textura de todas las paredes de la ciudad, me deslizaba por ellas y no necesariamente sobre ellas. Era más bien como una carga eléctrica que atravezaba un conductor buscando la estabilidad.

Sobre las ventanas frente a las que cruzaba no había rastro de mi reflejo, tan veloz me movía. Me guíaba una voz de caracter indefinido que pronunciaba un discurso en el que la única palabra que se podía distinguir a lo lejos era "...más..." Se repetía periódicamente.

Llegué sin dificultades a la fuente de estas palabras. Para mi el tiempo era justo. Sus palabras se tornaron claras para nosotros en cuanto pude observar aquello que se hallaba en la frontera de la ciudad, y hasta ese momento me dí cuenta, que lo que había dejado tras de mí eran meras ruinas. Sólo miraba: El umbrál de arena. Avancé y dentro de él sentí algo que unicamente puedo describir como un tiempo más allá del sol y la luna, un tiempo entre el medio día y la media noche.
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Contraste (VIII)
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descanzabamos en un punto inestable que se desliza y se pierde
hielo

helio

la dislexia de los sentidos

el amargo sabor de mi reflejo en el ojo de la dulzura

dulzura

dulzura y dislexia

al medio día

de la media noche
el flujo puro del tiempo

despertamos sobre el hielo
en movimiento
siempre detrás del sol.

ahí,
en ningun otro lugar,
siendo
un jamás-
nosotros.
habitando
conversando
bajo las sabanas y sus fantasmas
en el fondo de las letras.


y mi imaginación las acompaña:
en el hielo se delizan.

Páginas olvidadas (VII)

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Esto probablemente será lo último que escriba, pues no creo vivir para el día de mañana. No se siquiera por qué razón estoy escribiendo esto ahora. He refelxionado mucho sobre él en las últimas semanas y en ello encuentro mi razón para escribir
. Aún así... mi deber es escribir.
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No he dejado de pensar en aquel sueño que me relató hace unos meses, aquel sueño donde padecía una extraña enfermedad. No he podido encontrar en aquel sueño confirmación alguna de mis sospechas. No lo he podido adivinar. Y me ha obsesionado, sin embargo, ya no tiene caso pensar en ello. Él se fue, eso tampoco lo esperaba. Pero ahora yo ya no albergo esperanza alguna. Y sin embargo es a él, a sus memorias encerradas en este expediente a quién dedico mi último escrito.
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- ..Mañana ---------nadie aquí tiene esperanzas, pero

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De cierta manera hablaba él durante nuestras sesiones, sus frases se interrumpían frecuentemente y otras veces simplemente callaba por largos periodos de tiempo. Parecía estar siempre en la búsqueda del silencio, aunque no se daba cuenta... .......había ausencia............... En esos momentos me invadía la sensación de que su cuerpo se disolvía y al mismo tiempo percibía su mirada inconsciente, sobre mi y sobre toda aquella habitación. Y cuando hablaba, mis palabras en sus oídos------- se entremezclaban y se transformaban, se desplazaban y se condensaban. Parecía no entenderlas en el sentido que yo les comunicaba.

.Pero, ¿¡cómo sabría yo eso!?... En realidad no lo sabía, simplemente lo sentía, ¡y hasta ahora caigo en la cuenta! Esas palabras, que yo pronunciaba, realmente se disolvían en mi mente y su significado no podía ser otro que el que yo imaginaba que estaba en su mente, aunque yo lo negara. Y sus silencios, mis elipsis, eran la única forma en que podía disponerme a enlazar esos pensamientos aparentemente tan distintos.
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-Muchas veces se levantó y miró emocionado por la ventana
amaba la vista. Conocía el paisaje porque gozaba de sus cambios. Por esa misma razón me aseguraba que le gustaba saltar de un tema a otro. Para él la novedad es la condición de goce.
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Esto ha comenzado a parecer una especie de homenaje hacia él, como si fuese el quién mañana podría morir (jamás habría esperado decir todo esto). Y es verdad, en este momento él está más presente que yo...¿Lo quiero yo presente?, ¿o será que en realidad esta es mi forma de enfrentar el miedo que causa la angustia de mi muerte? ............... Esta angustia que crece monumentalmente, que se acerca a mi, y que para .describirla totalmente serían necesarias montañas de palabras.-----Y ahora imagino esta angustia, imagino montañas de palabras: sus partes más pequeñas conformarían cuentos breves y ellos en su conjunto historias más grandes , o tal vez tratados psicoanalíticos o filosóficos. Toda la angustia se compondría de pilas y pilas de relatos, libros, enciclopedias
: la angustia lo dice todo al mismo tiempo. Ahora la veo claramente en su forma animal acercándose a mi, a rastras, en la obscuridad, pero sabiendo que aun así percibo vagamente sus movimientos.
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...Ahora siento esta obscuridad cavernosa de la que me habló y al parecer le fascinaba tanto. Cuando hablaba de ella siempre hacía referencia a una sentencia que decía provenía de Anaximandro: "De donde la vida tiene su origen, hacia él debe sucumbir también..." Después se perdía un poco en sus monólogos y regresaba a lo mismo, pues conocía bien el camino de regreso, y miraba por la ventana, con respecto a la cual aquí estábamos en la boca de la caverna. Y luego los destellos en sus ojos, diminutas imágenes del exterior, desaparecían cuando devolvía su mirada al interior.
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A veces me parecía que cada una de sus acciones era una repetición de la anterior. Cada una, expresión diferente de lo mismo y su acciones parecía multiplicarse de esta manera, conectadas y en armonía, hacia el infinito, al igual que un mandala.

..
...
Y ahora termino, pues prefiero abandonar este texto bajo el influjo de esta imagen luminosa...
Todo esto será el sueño de un dios.


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miércoles, 24 de octubre de 2007

jueves, 18 de octubre de 2007

bins, transcripciones, raíz (VI)

[Recuerdo de lo que] †Fuimos:

Tomaba dictado, Su dictado, pero hablaba tan rápido que las imágenes escapaban de mi imaginación antes de que pudiera transcribirlas y acomodarlas correctamente: Un paracaidista flotando en un abismo por días y días, de vez en cuando lluvia que caía sobre él, a veces a momentos, a veces durante días y días; hombres con traje caminando por las calles de una zona de la ciudad y secretarias a sus pies como pavimento, sosteniendolos y limpiando sus zapatos con cremas y barniz, mientras que en otra zona de la ciudad sucedía lo mismo pero de manera inversa; millones de niños cantando en una iglesia monumental (del tamaño del abismo, Él decía) y la reverberación de su voz haciendo a las paredes frágiles como moronas de pan, con tonos tan obscuros como la sangre.

Pero hablaba más rápido aún, hablaba y hablaba mientras que yo sólo era un archivero. Hablaba por teléfono, también, por miles de lineas telefónicas a la vez: una multitud de recados deambulando en el cableado de las compañias telefónicas. Los operadores lo transferían de un lugar a otro mientras que las grabadoras se esforzaban por recopilar la mayor cantidad posible de datos.

Todo ello se procesaba en enormes edificios industriales, los cuales en sus sótanos trataban de albergar, con dificultades, las marañas de cableado telefónico, donde habitaba la voz de La Boca, del Dictador. Algunos pisos más arriba se transformaban Sus palabras en los más diversos productos para el consumo y el culto a los dictados. En el resto de los pisos se transcribía todo: "guardar y acumular" era el lema. La empresa era pleonasmática. La vida en el pleonasmo era cómoda.





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La siguiente transcripción fue encontrada en los restos de un archivero.
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Fecha no especificada

Ella estaba parada frente a la zona industrial cuando fue violada, lloraba , seguía desnuda y estaba golpeada, de su vagina caían gotas de sangre y semen. El suelo era infertil, razón por lo cual, germinaban, crecían y florecían bajo sus pies grandes edificios industriales de sótanos inmensos. Paliado por el asombre que le causaba el conjunto de sus nuevos "hijos" su llanto disminuyó, siendo sustituido por una imparable verborrea que fue registrada palabra por palabra por sus propios hijos.

Ese día a ella se le vio reír como nunca antes se le vio reír a nadie. "Quiero al sol" decía mientras todos a su alrededor proferían gritos como respuesta. Uno de los archiveros que se encontraba ahí, sin embargo, no comprendía si los gritos pretendían responder, a aquellas risas, de manera afirmativa o de manera negativa y de semejante confusión brotó de él lo que algunos pensaron eran lineas telefónicas que se extendieron hacia el cielo y se multiplicaban a cada segundo, a cada grito y a cada risa.

Estas "lineas" fueran lo que fueran avanzaban como un torbellino en busca de las constelaciones que sólo se podían ver desde la ciudad, y del archivero crecieron ramas luminosas claramente cibernéticas, que se dirigieron a los edificios industriales y al tocarlos los transformaron...

[Un largo silencio]

Hemos llegado a una nueva era.



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Fin de la transcripción
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La siguiente nota, que complementa la transcripción anterior se encontró en la biblioteca de Bórges, sin embargo no es seguro afirmar la autenticidad de esta.
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Sobre una desaparecida, olvidada y probablemente ficticia ciudad de potente industria informática algunos rumoran que poco después de ciertos eventos de los que no se encuentra registro alguno, toda aquella ciudad ardió en llamas lo cual es la causa de su desaparición y de su olvido. Otros afirman que un "archivero" fue proclamado dictador y fue llamado "El Gran Ordenador". Éste tuvo un corto reinado al cabo del cual sucumbió a la locura devorando la ciudad, lo que condujo a la ciudad primero a un colapso y finalmente a una explosión que la hizo desaparecer por completo. Unos últimos argumentan que o tal lugar nunca existió o se encuentra localizado "ahí donde nadie puede ir" razón por la cual no se puede afirmar con veracidad alguna que tal lugar existe o existió jamás.

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Fin de la nota.
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martes, 9 de octubre de 2007

Un minuto a toda velocidad (V)

...y por alguna razón me encontraba corriendo, aunque eso no es lo importante. Sí, no importa por qué razón corría, sino que lo hacía, y desesperadamente. Me encontraba como perseguido, pero no tenía tiempo de voltear atrás, pero si, había un abismo que me perseguía, y su espesa negrura me hablaba como agua turbia. Sí, corría sobre la tierra que era una rueda de molino, o más bien la banda de la rueda de un molino, y sus aspas como un ventilador me empujaban hacia el abismo, o el agua turbia que me perseguía. Pero corría a toda velocidad sin pensar en nada, sólo sentía mi corazón y mi estomago, mis intestinos, mi cerebro tratando de procesar cada movimiento hasta llevarlos al punto de la automatización, y por lo tanto de la anulación de mi cerebro, mi ordenador, mi razón (si, uno viene después del otro, como si ellos se encontrasen pegados a la banda de la rueda de molino, siempre sucesivos, siempre otra vez ellos mismos y su desaparición). Todas mis víceras también se retorcían al igual que un tacómetro.
Y de pronto mi alma se quedó atrás, tremendamente cansada y mi cuerpo continuó su recorrido como gallina degollada, y ese agujero que la perseguía continuó con su persecución, y ella misma se tornó sin sentido, sin nadie a quién perseguir y sin nadie que en teoría debería estar narrando esto, esta trama que es realidad imposible de narrar dado que yo ya no soy yo, simplemente ya no soy, así como mi cuerpo ahogándose en las aguas, retorciéndose y gritando, eso sí, gritando, pero sin nadie que lo escuché, un infante en reversa, ya tampoco es el mismo y se ha tornado "cosa que corre en agujero negro que devora"...


and in the end nothing was solved, but nothing mattered anymore

pues si, finalmente he caido en la trampa

de los teleconmutadores o como sea que se le llame a ese circulo vicioso de las llamadas en espera de las compañias de servicios (yo por el momento, me encuentro en estos momentos atrapado en las redes telefónicas de cablevisión, siendo trasferido interminablemente de "ejecutivo" en "ejecutivo").

esto finalmente parece confirmar la teoría nietzscheana del eterno retorno de lo idéntico, aunque parece que Nietzsche olvidó, por alguna razón, mencionar los anuncios publicitarios.

(seguíré esperando la atención de alguno de sus "ejecutivos"...)

50 minutos y contando...

lunes, 8 de octubre de 2007

Reflection

miércoles, 3 de octubre de 2007

Espiritus de arena (IV)

Se insinúa el afuera, luego te sacan por las grietas de un edificio en peligro de colapso. Tu cara no es normal ahora, no la percibes como siempre la has sentido, es dura y arenosa y la misma grieta que abrió un camino hacia afuera del edificio se encuentra, ahora también, en tu cuerpo igualmente arenoso. Te parte en dos. Ahora somos tu y yo.

Camino, caminamos, un poco y contemplo la estela de arena que flota sobre la calle, permanece ahí donde estuvieron nuestros pasos como si se tratara del tiempo tendido sobre la eternidad.

-La calle está desolada-me dices, había olvidado que estabas ahí.

Miro a nuestro alrededor, y observo extrañas texturas transparentes; tienen forma humana, nos rodean. Sus caras expresan asombro, o terror, o desconfianza, tal vez un grito o una risa reprimida (en verdad no lo sabía decir). Lo que siento es que nos miran como si fueramos fantasmas. Te digo todo lo que pienso. Ellos me parecen planos, planos sobre planos, transparentando cada uno aquel que tiene detrás. Primero está su ropa que al transparentarse muestra su cuerpo cubierto de piel, y este nos deja entrever de la misma manera sus órganos, y así sucesivamente hasta hacernos ver lo que parece ser un vacío final.

-¿Los miras?-me dices- ellos también tienen fracturas como la nuestra, aunque las suyas se encuentran un poco mejor disimuladas, bajo la ropa o maquilladas, en las axilas y otros lugares recónditos como los genitales. De hecho, me parece que todos ellos -¿serián miles?- tienen genitales femeninos.

-¿Y nosotros?- Ya hemos olvidado nuestro sexo.

En ese momento una de nuestras manos comienza a desgranarse. Presentimos que no nos queda mucho tiempo, antes que el último de nuestros granos se desprenda y todo para nosotros termine, quedando así esparcidos por todo el mundo como puntos volátiles que lo penetran todo. Perteneciendo a lo que sea y siendo nada.

A veces la tierra habla, nos susurra y nos sacude en su lenguaje primitivo.

Tenemos muchas preguntas y nos falta comprensión. Corremos en la búsqueda de Él, antes de que el viento y el tiempo nos den por terminados.

Love After Love

The time will come
when, with elation,
you will greet yourself arriving
at your own door, in your own mirror,
and each will smile at the other’s welcome,

and say, sit here. Eat.
You will love again the stranger who was your self.
Give wine. Give bread. Give back your heart
to itself, to the stranger who has loved you

all your life, whom you ignored
for another, who knows you by heart.
Take down the love letters from the bookshelf,

the photographs, the desperate notes,
peel your own image from the mirror.
Sit. Feast on your life.

-Derek Walcott

jueves, 27 de septiembre de 2007

Reminicencias y el diván (III)

"Lo desconocido es caos", yo leía en las estrellas. Alucinaba otra vez, me preguntaba qué eran las palabras, lo hacía frente a Él: Supuestamente lo sabía todo. Cuestionaba, había visto una representación: "la vida es sueño".

-El sueño esta constituido de representaciones, todo es imaginario. Los colores, las formas, todas las "cosas" sólo tienen sentido para el nosotros.

(Me pregunto si seguiré dormido, y por cuanto tiempo, ¿cuando se callará?)

-Otra vez me sucedió lo mismo -decía yo-, otra vez nada funcionó, no puedo creer que que haya pasado otra vez. Supongo que así lo quiero, pero no lo puedo soportar. Sigo escuchando sus hirientes palabras, ellas resuenan todavía en mis oídos. Aumento imaginariamente su volumen, eso creo, creo que las escucho más fuertes que como en realidad fueron, es como si todo hubiera sido un sueño, nuestra discusión lo que nos dijimos el uno al otro, creo que no lo pensamos, temblábamos otra vez. Llovían palabras, insultos, incoherencias, insultos incoherentes, no nos escuchábamos por suerte, pero cada uno sangraba por dentro, los vasos capilares explotaban y llorábamos, se rasgaron los tejidos.... momento, ¿qué estoy diciendo? No se lo que dije, ¿Tu lo entiendes verdad?

(La verdad es que no lo entiende, por eso lo mira fijamente, es decir, pretende que lo escucha, pero en realidad Él también sueña, si así se le puede decir)

(¿A que se le puede decir?)

(Al sueño, a Él)

(¿Me quieres decir qué él no es Él?)

-... perdón, otra vez me perdí. Volveré al asunto, sólo déjame prender un cigarrillo. Si, ya... estoy partido en dos, o en tres, o en muchas cosas, la verdad... ni siquiera conozco la verdad. Me siento perdido, como si hubiera entrado en un río, como si me desplazara junto con la corriente a una velocidad que lo distorsiona todo, con el agua corriendo a través de mis oídos: sus palabras, ya no confío en ellas. Todo lo que dijo también sale de mi como si fuera agua, como si las palabras sustituyeran a la saliva y la saliva a las palabras, soy una fuente de confusión.

Las constelaciones son simplemente formaciones imaginarias que se proyectan dentro del consultorio. Un ave cruza la ventana, el cielo es claro, no hay edificios al rededor. Nos encontramos en una casa de campo. Llevo aquí meses, y en las noches salgo a caminar y miro las estrellas, su brillo y sus vibraciones me conmueven, luego me acuesto sobre el pasto y duermo. Siento que este lugar es lo único que existe. El bosque no queda lejos, es la frontera de este mundo, más allá se que existe una ciudad, la llaman Pangea. Ahí las constelaciones son de asfalto y dirigen a los transeúntes con su brillo verde, amarillo y rojo. El color rojo en aquel lugar es temible, significa peligro y muerte. Las calles no llevan en realidad a ningún lugar, dan vueltas y te llevan generalmente a donde no quieres ir. A veces hay tantos dasplazandose por ellas, que al final todos terminan por desorientarse y se quedan quietos. Cuando miré la cuidad desde el cielo, parecía un cuerpo humano disecado, las calles eran venas y por ahí corrían luces como si fueran sangre. Donde nada se movía me imaginé un coágulo. Creo que la ciudad tiene cáncer.

-... anoche tuve un sueño. Soñé que tenía una grave enfermedad, me encontraba en un cama del hospital, estaba desnudo y tenía una erección, había mucha gente a mi alrededor, y algunos me traían flores. Sólo había un hombre que vestía de negro, primero me miraba detenidamente y ya que se cercioraba de que yo era realmente yo me decía: "Tienes una enfermedad poco conocida llamada cumulus numbi, desearía poder prescribirte algo más, y espero que esta vez cumplas con ella". Luego, como en un cambio de escena, estaba en un quirófano y se preparaban para abrirme. Yo creía encontrarme perfectamente conciente mas no podía decir palabra alguna. Ellos no esperaron más y me cortaron. Yo podía ver mi cuerpo perfectamente diseccionando, mis venas cortadas trasnversalmente, como canales, me permitian ver a la sangre fluyendo. Veía como sacaban órgano tras órgano. Luego desperté. ¿Qué piensas de ello?

(¿Qué pienso yo? Ja, lo que pienso jamás te lo diría, no creo. Pero me pregunto si seguiré dormido. Por cierto, él tampoco te podrá decir nada, será mejor que te levantes despega tu piel de ese diván, deja de recordar aquel día en que chocaste y terminaste en el hospital... si tan sólo te dieras cuenta que todo es un recuerdo. Pero no, la única cuenta que llevas es la de tu llamada corriente y tu flujo, y sólo te sientes como un punto en la linea del tiempo, y te masturbas y dejas que salgan tus flujos, esas son tus cuentas. Cuentas cuentas cuentas. Pura palabrería, ¿cuando escucharás? Preguntas para volverte a responder tu mismo, creyendo que te hablas, pero sólo vomitas "flujos". Dime la verdad, ¿cuantas veces te masturbas al día? No quieres saber lo realmente importante, lo único que te importa son tus órganos y tus tripas, te impactan tus sueños, cuando deberías disfrutarlos. ¿Apoco no era un placer estar ahí enfermo, muriendo?, pinche suicida. ¿O preferirías ver a toda la humanidad convaleciente?, a todos tocando violines y escuchar sinfonías llenas de quejidos y lágrimas, ¿los quieres ver a todos exhibiendo sus dolores, su miseria, sus temores? No me escuchas, no quiero que me escuches)

Ninguno se da cuenta de que está soñando. Nadie, si Nadie fuera un personaje sería el único coherente, pero el mismo es una incoherencia. Sueño es todo, todo es sueño, el delirio no es más que el nombre que le daríamos a la vida, si la viéramos desde lo que es en realidad.

-Creo que por hoy es todo, continuaremos la sesión mañana.

Sólo somos delirios encontrados dentro de un espacio analítico.

Sentidos (II)

Soñaba,
las texturas
fuera de orbita,
texturas
y colores
no podían existir.
Despertar
un poco
sobre el jardín.
y
volver a
cerrar los ojos
volver
a sentir
texturas y colores
y
el olor
sobre el pasto:
cabello
abierto, nacido
de la tierra.

Vida,
madre, vagina,
otra vez recostado
en el diván
sobre recuerdos
emergen
entre
texturas y
colores, también olores.

Parto
un camino
desde el tranvía
uterino,
nacimiento de
la dulce tierra.
Despieta
otro sentido
olores, colores, texturas,
gusto.

El busto
de la madre.
Desbordamiento
de fluidos
conduciendome con inercia,
por sus senderos
del pasado,
eternamente:

Vida,
madre, vagina
desde el nacimiento:
delirios
y sentidos
imagenes del mundo.
Nada de ello
exsitía antes,
ahora
imagino,
y finalmente
escucho la voluntad.

Poco a poco emergieron las palabras y poblaron el jardín de diferencias y accesos a lugares comunes, pero al final la mística desapareció, y los dioses se alejaron cansados del mundo, buscando refugio dentró de lo desconocido.

Otra vez la tierra quedó desolada y las palabras se disolvieron y esperan nuevamente el parto, la ruptura de la tierra y el calmor desde las profundidas que hagan surgir nuevamente todos los sentidos que son infinitos. Esperan nuevamente que los tiempos se desplieguen poblando la tierra y se entrecruzen formando espacios en sus puntos de encuentro, los expandan mientras se alejan unos de otros y los revienten finalmente haciendo desaparecer todo lo creado. Así la dinámica del mundo es siempre la misma, es siempre y unicamente: dinámica.

La tierra también adquirió forma y se disolvió en los oceanos y los oceanos a su vez se perdieron en la infinitud, mezclandose con los dioses. Todo se inflama, estalla, y hay clamor nuevamente, el grito fulgurante de un recién nacido.

Soñaba.

Plaster Casts of Everything

miércoles, 26 de septiembre de 2007

Shamshad Khan

Megalomania

martes, 25 de septiembre de 2007

Diálogo filosófico (I)

Estaba en la biblioteca, leía un poco. Yo estaba ahí en mi asiento, la cabeza en otro lado, miraba y leía. De repente unos ruidos atronadores del silencio. De los cuerpos que habitaban esa sala emergió una voz rotunda y luego otra, como si fueran timbales. ¿Lo escuchaste?, te lo repito. Lo único que se escucha es el ventilador, las miradas sobre las hojas, el crujir de las páginas que giran, el murmullo lejano, los pestañeos, el PRAM! PRAM! PRAM! una voz aguda y otra grave moduladas por pensamientos: palabras que resonaban como timbales y una orquesta, como golpes en las mesas de lectura, libros cayendo las paginas girando, las miradas se elevan, se elevan de verdad, como almas.- Otra vez el silencio, otra vez la biblioteca, otra vez el ventilador de tu computadora, ¿lo escuchas?...

(Se miran: caminando a paso rápido cubriéndose la cara, sale Uno; pasos andan sobre los paso de Uno, sale Otro.)




El sonido era perpetuo, ahora lo recuerdo, ahora lo releo y vuelvo a encontrarme ahí, luego estoy de nuevo aquí entre los murmullos y el acomodar de los libros: lo más cercano al silencio. Los libros cerrados, las hojas escondidas, las palabras inexistentes, sustituidas por manchas, la cultura no es tan grande. 433 mil libros apilados cayéndose sobre mesas de lectura [ruido explosivo] ante ojos ávidos que luego olvidan. Sigo escuchando esa fractura en el silencio, se desvanece el ventilador y emerge la angustia y el estremecerse en las sillas, se despegan las miradas de la mesa de lecturas para observar una herida, rasgadura de la cual mana sangre que nos embriaga de terror y nos cubre y sube por la tela de la ropa y aparece en las manos y, y, y... y tan pronto la conocemos la declaramos muerta: menstruación. Y contemplamos la vagina del caos (433 mil labios) derrama sangre, la realidad es roja y brilla (estábamos errados), está viva, por eso estamos aterrados. Toca los libros, mancha sobre mancha y los corroe, y los destila y purifica. Unos instantes más y los ojos que la contemplan se llenan ellos mismos de sangre, ellos mismos quieren hacerla brotar. ¡I-N-S-O-P-O-R-T-A-B-L-E!

¡No más!

Otra vez el sonido de la normalidad, el ventilador, otra vez el ordenador, la gente se concentra en la lectura. Ahora esta lectura se concentra en su lectura.

Tengo los ojos puestos en un libro y no entiendo, no los muevo, no parpadeo, creo que sueño.

jueves, 6 de septiembre de 2007

Ver un Mundo en un Grano de Arena
Y un Cielo en una Flor Silvestre:
Toma la Infinitud en la palma de tu mano
Y la Eternidad en una hora.